Síntomas de la hiperplasia prostática benigna: detectarlos, pero sin entrar en pánico

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HPB, primera reacción: no debe haber pánico ni errores

Así es como funciona la vida: todo ser vivo tiene un límite y nada puede durar para siempre. Con el paso del tiempo, nuestro cuerpo envejece y a veces esto se acompaña de molestias o dolor. La próstata en los hombres no es una excepción. Muchas personas, al recibir un diagnóstico complicado como la HPB, y a veces influenciadas por médicos poco confiables, pueden sentirse sorprendidas o incluso en estado de shock.

La sensación de desesperanza ante los síntomas dolorosos de la próstata puede afectar a cualquiera, incluso a quienes suelen ver la vida con realismo, y estas personas son la mayoría. Preguntas como: «¿Qué es la hiperplasia prostática benigna?» son solo el comienzo. «¿Por qué me pasó esto a mí? ¿Cómo se trata la HPB? ¿Qué métodos de tratamiento efectivos de la HPB existen? ¿Qué puedo hacer que realmente funcione?» son pensamientos que pueden aparecer constantemente al principio.

Lo más importante es no entrar en pánico, porque es difícil tomar decisiones correctas cuando uno está estresado. Después, no vale la pena recordar todos los errores que hemos cometido con nuestra salud: no nos ayudarán en nada. Pero tampoco hay que renunciar a la medicina tradicional para hacerse pruebas y diagnósticos, sobre todo si tenemos acceso a buenos equipos y a profesionales serios para la diagnóstico de la próstata y la detección temprana de HPB.

Enfoque y principios de tratamiento presentados en este sitio

El autor de esta página no pretende promocionarse, pero la base de este sitio es la metodología para tratar la hiperplasia prostática benigna. Incluso si se siente perezoso o no le gusta hacer ejercicio, le recomendamos explorar el sitio: en cada página, en la parte izquierda, encontrará una lista de todos los artículos (en la versión móvil, un botón rojo con tres líneas horizontales en la parte superior de la pantalla lo llevará directamente), y los títulos reflejan claramente el contenido.

Aquí encontrará mucha información sobre cómo tratar la HPB más allá de simplemente moverse o hacer ejercicios, con estrategias de manejo integral de la HPB, incluyendo recomendaciones de alimentación, reducción de inflamación, mejora del flujo sanguíneo en la próstata y prevención de retención urinaria. La regla principal es: ¡no hacerse daño a uno mismo! Créame, con la información adecuada, es posible detener o frenar el progreso de la enfermedad prostática y proteger la salud del sistema urinario y reproductor.

Síntomas de la HPB y ausencia de síntomas

Los principales signos de la hiperplasia prostática benigna, que deben confirmarse mediante diagnóstico (no hay nada grave si el problema no está avanzado), son:

  • el chorro de orina se adelgaza o se divide;
  • dificultad para vaciar completamente la vejiga;
  • aparecen ganas repentinas de orinar;
  • necesidad de volver a orinar poco después de haberlo hecho;
  • urgencia urinaria frecuente, más de lo habitual, durante varias semanas o más;
  • micción frecuente durante el día;
  • micción frecuente durante la noche, incluso en fases de sueño profundo (nicturia);
  • sensación de que la vejiga no se vació por completo;
  • picazón incómoda en la zona perineal, con ganas de masajearla, especialmente tras consumir alimentos picantes, grasos o muy procesados;
  • problemas frecuentes de evacuación intestinal;
  • dolores persistentes en la zona de la ingle, generalmente sordo, que sí existen aunque algunos médicos digan lo contrario.

Es importante saber que la HPB puede ser asintomática, y esto es bastante común. Hay quienes piensan que no hace falta tratarla, pero eso es un error. Los síntomas pueden aparecer combinados, aunque no siempre, sobre todo al inicio de la enfermedad. Los controles regulares de la salud prostática, incluyendo ecografías, pruebas de PSA y revisiones urológicas, son esenciales para prevenir complicaciones, monitorizar el desarrollo de la hiperplasia prostática benigna y mantener la función normal del sistema urinario y reproductor.

Con respeto,
Gennadiy Plotyan, autor del sitio y de la metodología «Sin hiperplasia prostática benigna».

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